El panorama del reporte financiero en el Perú está cambiando. Las Normas Internacionales de Información Financiera de Sostenibilidad ya son oficiales en el país, y el reloj para la adecuación ya empezó a correr.
¿Qué son estas normas?
Las Normas Internacionales de Información Financiera, o simplemente NIIF, son el «idioma universal» de la contabilidad y las finanzas. En los últimos años, sin embargo, evolucionaron para incorporar la sostenibilidad como pilar financiero estratégico.
De ahí nacen la NIIF S1 y la NIIF S2, desarrolladas por el International Sustainability Standards Board (ISSB):
El 18 de marzo de 2026, el Consejo Normativo de Contabilidad (CNC) aprobó formalmente ambas normas mediante la Resolución N.° 001-2026-EF/30, alineando al Perú con los estándares del ISSB.
¿A quiénes aplica y desde cuándo?
La obligatoriedad recaerá sobre:
- Empresas privadas con ingresos superiores a las 2,300 UIT (aproximadamente S/ 12.6 millones).
- Entrada en vigencia efectiva proyectada para el año 2029.
- La hoja de ruta de preparación ya comenzó.
¿Por qué importa ahora?
Desde nuam holding que integra las bolsas de valores de Perú, Chile y Colombia— el mensaje fue claro en el reciente Peru Carbon Forum: estas normas no son solo un requisito de cumplimiento. Son una ventana de competitividad.
Sus beneficios concretos para las empresas:
- Trazabilidad interna de información de sostenibilidad y clima.
- Comparabilidad con empresas de la misma industria en otros países, incluso si no están listadas.
- Atracción de inversión internacional: los estándares globales generan confianza en inversionistas extranjeros.
El ángulo que las empresas no deben ignorar:
La SMV ya trabaja en el proceso de adecuación con una mirada realista: el mercado peruano tiene más de 200 emisores de distintos tamaños e industrias. La regulación buscará ser un mínimo, reconociendo que algunas empresas listadas en mercados extranjeros tendrán exigencias de reporte mucho mayores.
Adoptar estas normas no es solo un tema de cumplimiento futuro. Es una decisión estratégica hoy: las empresas que se anticipen tendrán ventaja competitiva frente a inversionistas globales cada vez más exigentes en materia ESG.